Un adiós muy sentido
30/05/2008Hola a todos:
Vuelvo a escribir en muy breve espacio de tiempo, pero esta vez casi preferiría no tener que hacerlo. La noticia que tengo que dar quizá no sea trascendente para vosotros, pero a mí está causándome un día terrible. Resulta que cuando empecé con todo esto de la mudanza tuve que llevar a los tres perros que sabéis que tengo a una “guardería” canina. Una de las perras tenía otitis. Entre mi padre y yo la curábamos como podíamos, pero sabíamos que no era nada bueno. Cuando la vieron la llevaron al veterinario a ver qué decía. Por lo que se ve éste le recetó una pomada y una limpieza de orejas diaria. Han estado esperando unos días para ver si la cosa mejoraba pero no había manera. Hoy volvió el veterinario para ver cómo iba el tratamiento y la verdad es que iba igual que cuando se empezó con ella.
Nos han llamado esta tarde para contárnoslo. Les han dicho a los cuidadores que si no se le hace una operación de microcirugía no habría manera de hacer nada porque se ha extendido mucho y con antibióticos y pomadas no se consigue calmar. Esperaban que sí, pero no. Esa operación cuesta un dinero que, como imaginaréis, ahora mismo no tenemos… y para que el animal no sufra no nos queda otra alternativa que la de ponerle una inyección que acabe con sus últimos molestos días… La perra va a dejar de sufrir, pero la voy a echar un huevo de menos. Es la perra más cariñosa que he tenido, incluso de entre los otros dos.
Es ley de vida, y llevo muchas muertes de perros a mis espaldas (desde que soy bebé hay perro en casa) pero aún así (como si de un familiar se tratara) cada muerte duele mucho. Estoy escribiendo esto empapado en lágrimas, pero no quiero que nadie de mi alrededor me vea así, no me gusta…
Fins sempre bonica, sempre te recordaré…
Hasta pronto chicos…










