Sábado de salida (ya tocaba)
21/07/2007Hoy ha sido día de salida motera. Un día de esos que tan bien me lo paso yo y tanto disfruto de la compañía de los amigos, que cada día si cabe hay un enlace más fuerte hacia toda esa gente con la que compartes, día sí día también, risas, buenos ratos, rugidos de motor y curvas. De verdad, quien no ha probado algo así, no sabe lo que se siente. Creo que es un sentimiento único. Ni mejor ni peor que cualquier otro, pero eso sí, único.
Sentir por dentro que estás practicando tu hobby favorito, que estás riéndote, que estás pasándotelo bien, que te estás divirtiendo, que estás acompañado de una gente fantástica donde las haya… Tantas cosas más que aunque no sean materiales, se sienten. Se sienten por dentro.
A mí siempre me ha gustado la moto, pero cuando se junta la moto, mas una compañía espectacular, la experiencia es única.

No somos un club con un número grande de socios, pero somos como una familia y estamos muy a gusto todos. Obviamente, la puerta está abierta para todo aquel que quiera entrar, y así podemos confirmarlo todos y cada uno de los que hemos ido llegando. Hoy no hemos sido todos los que somos normalmente, pero hemos sido un buen número de motos y de personas. En la fotografía anterior (realizada por el compañero y amigo Miguel Ángel) se puede apreciar.
La ruta ha sido, más o menos, de unos 280 kilómetros entre una cosa y otra. Almorzamos en Montán (Castellón), subimos hacia Teruel, y acabamos visitando el castillo de Mora de Rubielos; a la hora de comer a un archiconocido restaurante en la Venta del Aire, y más o menos unos 100 kilómetros por delante para llegar cada uno a su casa. Hemos cogido muchas curvas (Sierra de Gúdar), nos hemos cruzado con un montón de motos, hemos estado fresquitos, y hemos vuelto a pasar calor cuando hemos llegado a Valencia (ufff… que agobio).
¿Qué más se puede pedir? Cada vez estoy más enamorado de la moto y del mundo que le rodea. No sé qué sería de mí sin ésto; ayuda muchísimo cuando pasas por momentos no especialmente buenos. Y aunque ahora ya no están esos momentos, estuvieron y cuando estaba metido en todo ésto se me olvidaba todo.
Para ver unos cuantos momentos plasmados por mi cámara, visita mi set en Flickr.
¡Hasta pronto!










