Cuando parece que está prohibido preguntar
27/03/2011Quienes me conocéis sabéis que cuando no estoy conforme con algo y lo digo, suelo meter una ironía que para quienes vaya dirigido el asunto puede no agradar absolutamente nada. Esta tarde, cuando me enteré de la manifestación contra la corrupción de Camps (fijaos lo que me importa, que ni lo sabía), envié este tweet:
Como no podía ser de otra manera, me contestaron. Y sin duda, el que se lleva el premio al más plomo es este hombre. Que parece que no tenía nada mejor que hacer que manifestarse contra Camps, desde su casa, en Twitter. Luego, cuando de verdad hay que manifestarse tanto contra Camps como contra el PP, en las urnas, seguro que esos 60.000 valencianos que habían manifestándose ejercerán su derecho a voto y echarán al PP de la Comunidad Valenciana (jajaja). Y lo escribo en cursiva, porque segurísimo que ha pasado como en tantas otras manifestaciones, que vienen autobuses llenos de personas de otras comunidades a protestar aquí, cuando ni siquiera viven ni les importa el problema. Luego, claro, esas 60.000 personas que tan en contra de Camps están no pueden votar, ni en Valencia, ni en esta comunidad.
A partir de aquí ha habido un cruce de tweets de lo más gracioso, porque aparte de que este personaje me contesta en valenciano, cuando yo escribí en español, va dando por supuesto que al decir lo que digo soy del PP. Vamos, que cualquiera que esté en contra de esa manifestación, es del PP. Cualquiera que opine que ahí había muchísima más gente de fuera de la Comunidad Valenciana que de dentro, es del PP. Cualquier opinión que diste de la que ellos tienen, ¿es del PP? Ah no, será que ve demasiado Intereconomía.
Tras esto, no me queda mas remedio que pensar que si a mí de pequeño me hubieran enseñado a hablar y escribir en japonés, yo perfectamente podría dirigirme a él en japonés y no pasaría nada, ¿no?
El pobre, sigue sin darse cuenta de mi ironía. Y sigue pensando que soy algún político o simpatizante del PP que se queja… Ya lo dicen, de donde no hay no se puede sacar.
Cuando parecía que había atendido a razones y había cambiado de idioma solamente por respeto y educación (importa poco si yo lo entiendo o no), zas. No aprende. Además, me cuenta una historia de mi argumento falso, manido y provocador. ¿Pero qué argumento?, ¡por Dios, sólo hice una pregunta!
Pues al final, quien parece que se puso tenso no fui yo, ¿no?
En fin, me da lástima, la gente entra a trapo sin ver más allá de su nariz. Entre eso, y lo que me gusta a mí la gresca…
Siguiente round.










