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Mi vieja moto… descanse en paz

Publicado el Martes, 22 de Diciembre de 2009 en Mundo motero,Personal

Sé que no dije nada por ningún lado en su día, pero quería esperarme para ver cómo acababa toda esta película para escribirlo todo como debía escribirse: de principio a fin. La fotografía que veis arriba será el último recuerdo que tendré de mi vieja moto, de mi vieja Suzuki Burgman 400.

El sábado día doce de diciembre me dispuse a ir, como casi todas las semanas, al Mercadona de un pueblo que tengo al lado a comprar algunas cosas que, de lejos, están mucho más baratas que en las tiendas que tenemos aquí. Cuando tiré a arrancarla, la moto no iba… parecía no querer arrancar ni salir ese día a la carretera; quién sabe si sería algún tipo de señal, aunque no creo en esas cosas. Conseguí arrancarle y llegué a mi destino. Hice la compra que tenía que hacer y regresaba hacia mi casa… cuando un energúmeno en una recta parecía no saber hacia dónde iba y nos involucró a todos en un accidente en el que, qué casualidad, el peor parado fui yo.

No sé bien si se apreciará en el croquis que puse arriba lo que quiero expresar en él, pero me servirá de ayuda para que comprendáis lo que pasó. Bien, circulábamos por una vía recta a unos 70km/h aproximadamente; el coche A vio que se pasaba un desvío no asfaltado por donde debía haberse metido, y en lugar de aminorar la velocidad, arrimarse al arcén y, cuando no venga nadie, dar la vuelta y meterse… frenó en seco y pegó volantazo para incorporarse. Como efecto secundario, el vehículo que iba tras él (vehículo B) tuvo que frenar también muy bruscamente para tratar de detenerse en seco y no chocar contra el coche del loco ese… éste se quedó muy próximo al vehículo A, pero no llegó a colisionar apenas con él. Yo, vehículo C, circulaba con mi moto a los mismos 70km/h, pero en una moto son más difíciles de parar en seco: intenté frenando con mi freno trasero (que incorpora frenada dual) sin resultado alguno, utilicé el delantero manualmente y, estando nervioso, fue en vano porque le di más de la cuenta y la moto ya derrapaba sobre las dos ruedas mientras seguía avanzando sin control…; intenté desviar mi trayectoria para no impactar directamente contra el vehículo B, pero no hubo manera…

El resultado de todo esto, añadiendo que el vehículo A cuando se dio cuenta de lo que había pasado abandonó el lugar rápidamente, fue que tras mi brutal impacto contra el vehículo B salí despedido de la moto ocasionándome un corte en el labio, al impactar contra los dientes, las dos rodillas tocadas, un desgarro muscular a la altura de las costillas derechas, un esguince en ambas muñecas y una leve contusión en la frente. Todo esto, teniendo en cuenta que unos chicos que vieron como tenía el accidente me dijeron que habían visto a gente con menos caída que la mía que se habían quedado en el acto. En fin…

En cuanto a la moto, es de risa, como la reparación de la misma supera su valor actual… y tras unos cuantos chanchullos que me han hecho con tal de aprovecharse de mí y ganar dinero a mi costa… en el desguace que más dinero me dan por ella alcanza la desorbitada suma de cuatrocientos euros (400€). Hoy se firmó su baja y su despedida como moto de dos ruedas, después algo más de cinco años haciéndome disfrutar montado encima de ella de miles y miles de kilómetros…

Con ella se me han ido, por ahora, las dos ruedas en las que montaba casi todos los días; me quedé sin moto. Y todo por culpa de ese cabrón que, cuando se lo vio jodido, se fue sin dejar rastro y sin que a nadie le diera tiempo a reaccionar y acordarse de su matrícula.

Te echaré de menos.

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  1. esaiz
    1 22/12/2009 en 10:09 pm
    • WiZaRd_
      1.1 22/12/2009 en 10:36 pm
  2. Miguel
    2 22/12/2009 en 10:38 pm
    • WiZaRd_
      2.1 23/12/2009 en 12:25 am
  3. Daniel
    3 2/1/2010 en 1:28 am
    • WiZaRd_
      3.1 2/1/2010 en 1:51 am

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