27/04/13

Va para quien bien pueda interesar

Estoy en una época sen­si­blona. Me con­si­dero una per­sona fuerte, y en oca­sio­nes bas­tante dura, pero ahora mismo muchas cosas me afec­tan. Tam­poco en un extremo; no todo me afecta, no voy llo­rando por la calle ni nada así. Sobre todo cosas del pasado, recuer­dos. De ahí el, por ejem­plo, no haber visto nada prác­ti­ca­mente de Fallas este año.

Y recuer­dos es lo que me ha traído el vídeo que mos­traré a con­ti­nua­ción; tanto bue­nos como malos, de todo hay. No todo lo que cuenta la can­ción se iden­ti­fica con­migo, pero sí bas­tante. Hay algu­nas cosas que me hicie­ron sufrir, mucho, y que pre­fe­ri­ría que no hubie­sen suce­dido nunca. Así que por ese motivo dejaré a la ima­gi­na­ción de cada cual pen­sar qué podría ser cierto en mi caso y qué no. Va para quien bien pueda intere­sar.

El vídeo y el tema es de JPe­li­rrojo, un cha­val al que quizá conoz­cáis de algún anun­cio de tele­vi­sión, y del que debéis saber que se ha puesto de moda ahora odiar cual­quier cosa que haga; sea buena o mala, eso da igual. No lo veo así; no lo con­si­dero justo. Lo conozco desde hace algún tiempo, tiempo más que sufi­ciente viendo casi su día a día por las redes socia­les y You­Tube, como para saber que esta­ría encan­tado si en algún momento nues­tros cami­nos se cru­za­ran y pudié­se­mos enta­blar una rela­ción de amis­tad. Y que de no ser él, gente como él es la que vale la pena tener a tu lado; no otra mucha gente que des­truye más que aporta.

Tene­mos muchas cosas en común, pero él no lo sabe. Me ha ayu­dado, de algún modo, a afron­tar este 2013 con más posi­ti­vismo y a hacer algu­nos cam­bios en mi vida de los cua­les no estaba orgu­lloso. Pero eso él tam­poco lo sabe. Quizá en algún momento pueda darle las gra­cias por las son­ri­sas que me haya sacado, aun­que él no sepa por qué. Por­que si de algo están car­ga­dos sus vídeos, sus men­sa­jes, y casi cual­quier cosa que hace es de posi­ti­vismo y afán de supera­ción. Eso ya sí lo sabe, aun­que quizá no hasta qué punto.

Mien­tras tanto, queda plas­mado en estas líneas. Y aquí va, para quien bien pueda intere­sar.

06/04/13

Manuel Llo­rente por fin dimi­tió como pre­si­dente del Valen­cia CF

VCF - Valencia CF

El día que pen­saba que jamás lle­ga­ría por fin llegó: ayer por la tarde, Manuel Llo­rente, expre­si­dente del Valen­cia CF, dimi­tió de su cargo. Pero cómo no, dio de qué hablar hasta en el día en que se des­pe­día del sillón al que ha estado aga­rrado durante todos estos años, cobrando un sueldo des­pro­por­cio­nado por no hacer abso­lu­ta­mente nada más allá de ven­der el patri­mo­nio del club. Y no ven­dió más por­que no le deja­ron, si no más hubiese vendido.

Por fin este hom­bre ha hecho algo bueno para el Valen­cia desde que llegó al club: irse. Aun­que no del todo, hasta que no salga un nuevo con­sejo que lo des­tie­rre defi­ni­ti­va­mente del club, él seguirá ahí, como con­se­jero, cobrando, lle­ván­dose un poco mas del dinero de todos los valen­cia­nis­tas. Como si no se hubiese lle­vado el sufi­ciente con la de años que se ha tirado cobrando un sueldo escan­da­lo­sa­mente escan­da­loso, y que no merece.

Ayer fue un día espe­cial: estaba con­tento, mucho. La tris­teza de este hom­bre no es mas que la ale­gría de gran parte de la afi­ción valen­cia­nista que no ha podido hacer nada ante la mani­fiesta inca­pa­ci­dad para el puesto, tanto suya como la de su séquito. Y con opcio­nes nulas de echarlo en una junta de accio­nis­tas, pues sus laca­yos osten­ta­ban pues­tos direc­ti­vos en la Fun­da­ción, máxima accio­nista del club, y con dere­cho a voto. Como no podía ser de otra forma: en todas y cada una de las vota­cio­nes salía la opción que les favo­re­cía. Podré decir muchas cosas de esta garra­pata para el Valen­cia, pero necio no es una de ellas: tenía todo bien mon­tado, hasta que se le fue de las manos.

Se barrun­taba la pér­dida del trono y cetro del cau­di­llo cuando llegó el cam­bio a la Fun­da­ción. Una vez sus laca­yos estu­vie­ron fuera de los pues­tos de poder, el ejer­ci­cio de voto de las accio­nes de ésta no iban a bene­fi­ciarle siem­pre, como hasta ahora. Ya no tenía sus mario­ne­tas influen­cia­bles y mani­pu­la­bles con tal de que a fin de mes les lle­gue una nómina calen­tita repleta de ceros. Y sabía que era cues­tión de tiempo que el cetro cam­biase de manos. Y por fin, aun­que tarde, hizo lo que debe­ría haber hecho hace años: antes de que lo echa­sen, se fue. Un acto valiente, que hubiera ser­vido, de haberlo hecho hace tiempo, para salir con honra del puesto que ocu­paba, hecho a des­tiempo y de mala forma como lo ha hecho no ha ser­vido abso­lu­ta­mente de nada.

Bueno sí, de algo sí sir­vió: de ser el único pre­si­dente que no ha hecho caso a la afi­ción cuando pedía a gri­tos que se mar­chara de una vez, que dimi­tiera, que dejase su cargo a alguien que pudiese hacerlo mejor que él —que no es dema­siado com­pli­cado, visto lo visto—; ha ser­vido para que haya­mos tenido cua­tro años para olvi­dar, en los que se han dejado esca­par gran parte del patri­mo­nio del club, y juga­do­res de una talla que quizá no vol­va­mos a tener nunca. Un pre­si­dente que la única forma que encon­tró para cua­drar pre­su­pues­tos fue ven­der juga­do­res; ven­der ilu­sión y poner en juego la com­pe­ti­ti­vi­dad del club. Hacer per­der la ilu­sión a gran parte de los afi­cio­na­dos. Este ha sido Manuel Llo­rente. Y, como dije: sólo estaré con­tento del todo cuando no tenga vin­cu­la­ción alguna con este club; sólo así podré estar bas­tante tran­quilo de que no toma nin­guna deci­sión encu­bierta, aun­que la som­bra de este hom­bre llega dema­siado lejos, y hasta que no pase un tiempo siem­pre habrá riesgo.

¿Qué más se puede decir de una per­sona que, tras una pre­gunta de los medios de comu­ni­ca­ción en la que se le ani­maba a decir qué cosas cree que ha hecho mal durante su man­dato como pre­si­dente, no ha sabido decir abso­lu­ta­mente nada? Y que siendo vani­doso, como él dice: ¡lo han hecho de nari­ces! Sí, tal cual, no me lo estoy inven­tando; son pala­bras de esta per­sona, aun­que no se haya ganado el honor de reci­bir tal cali­fi­ca­tivo. Y que ha saneado las cuen­tas, dice. ¿Las cuen­tas? Será su cuenta per­so­nal, ésa sí debe estar bien saneada.

Hasta en el día de su des­pe­dida hizo una rueda de prensa a su estilo: sopo­rí­fera, sobre actuada, y con una caren­cia dia­léc­tica abis­mal. El dis­curso, ridículo, pre­ten­cioso, y más que vani­doso, yo lo cali­fi­ca­ría de estúpido.

Si alguien quiere abu­rrirse viendo la rueda de prensa que dio, en la página del club tiene el vídeo. Yo no voy ni a moles­tarme en ponerlo aquí; bas­tante tengo con hablar de él, y espero que por última vez, como para encima tener que poner algo donde se le vea.

¡Hasta nunca, buitre!

23/03/13

Cuenta con­migo

Este anun­cio de McDonald's es el anun­cio que más me ha gus­tado de todos los que haya podido ver en mi vida. Es mucho decir, pero es cierto. Ha con­se­guido su pro­pó­sito: emo­cio­narme y recor­dar momen­tos ya vivi­dos. No he con­se­guido encon­trar por nin­gún lado qué agen­cia publi­ci­ta­ria se ha encar­gado de crear este anun­cio, pero se mere­cen un pre­mio, sea quien sea.

Más allá de los per­jui­cios o bene­fi­cios del pro­ducto que vende McDonald's creo que es digno de men­ción lo que han hecho. Esta­mos acos­tum­bra­dos a ver anun­cios de pésima cali­dad en la tele­vi­sión; absur­dos, con intere­ses mera­mente publi­ci­ta­rios. Y aun­que éste tam­bién los tenga, cómo no, no se cen­tra única­mente en eso; te cuenta una his­to­ria, te hace dis­fru­tar mien­tras estás vién­dolo, y hace que diri­jas la mirada a la pan­ta­lla de la tele­vi­sión cada vez que salen, por­que sabes que te va a gus­tar siem­pre, por muchas veces que pue­das verlo. Y ese es el resul­tado de un gran tra­bajo realizado.

La can­ción que nos acom­paña durante todo el anun­cio: Count on me de Bruno Mars tam­bién es una elec­ción per­fecta. Han con­se­guido crear un vídeo que se aco­ple per­fec­ta­mente a esa can­ción, a lo que nos cuenta, a lo que nos transmite.

Cuando algo no me gusta lo digo; cuando algo me gusta me parece justo decirlo también.

20/03/13

Fallas 2013

Día 20 de marzo de 2013. Las Fallas han ter­mi­nado. Como consta en la ley de gra­vi­ta­ción uni­ver­sal de New­ton: todo lo que sube tiene que bajar. Subie­ron como enor­mes monu­men­tos de car­tón pie­dra y madera, crea­dos para el deleite de luga­re­ños y forá­neos; baja­ron pasto de las lla­mas, con­su­mi­dos, con­ver­ti­dos final­mente en ceni­zas, entre lágri­mas de algu­nos incom­pren­di­das por la gran mayoría.

Este año no he dis­fru­tado de las fallas. Si es que se le puede lla­mar dis­fru­tar a ver algu­nas cosas desde la leja­nía y frial­dad a la que nos tiene acos­tum­bra­dos la tele­vi­sión. Y más si la retrans­mi­sión corre a cuenta de nues­tros ama­dos pro­fe­sio­na­les de RTVV, aun­que eso lo comen­taré otro día.

Unas sema­nas antes de que comen­zara el mes de marzo y con él la pri­mera mas­cletà pensé en no ver nada de Fallas este año. Me recuerda a una época pasada en la que dis­fruté de esta fiesta, y que pro­ba­ble­mente no vuelva jamás. Me encanta la fiesta, la pól­vora, el fuego, las ban­das de música, los pasa­ca­lles, la ofrenda… pero desde la dis­tan­cia sólo me aporta tris­teza y añoranza.

No obs­tante vi la pri­mera mas­cletà, la segunda y la ter­cera; tenía espe­cial inte­rés en ésta última ya que como cada año el pri­mer domingo de marzo le toca dis­pa­rar a la piro­tec­nia Gori de Mis­lata. Tam­bién guardo bue­nos recuer­dos de él y de su fami­lia. Y de su saber hacer en cues­tio­nes piro­téc­ni­cas. Ade­más con ésta decía adiós a su larga tra­yec­to­ria en dis­pa­rar mas­cle­taes de forma tra­di­cio­nal, manual, sin tec­no­lo­gía de nin­gún tipo. Es una cita inelu­di­ble en el calen­da­rio de todo hijo de Mis­lata.

Sobre asun­tos piro­téc­ni­cos, y salvo las cita­das mas­cle­taes que vi por tele­vi­sión, otra cosa que me encantó fue la ini­cia­tiva que plasmo en forma de vídeo sobre este párrafo. Y es que sí, es cierto: una mas­cletà no es ruido y un día alguien tenía que demos­trarlo. Ochenta per­cu­sio­nis­tas a las órde­nes de Joan Cer­veró, Vicente Caba­ller y Vicente Saba­ter die­ron forma, par­ti­tura y melo­día a una sin­fo­nía en clave de pól­vora que demues­tra como tras encen­derse la mecha en la Plaza del Ayun­ta­miento no se asiste a una suce­sión de fuer­tes rui­dos, sino a un espec­táculo de luz, color y com­pás digno de alabanza.

Reto­mando el tema de la tele­vi­sión: sólo vi los tres pri­me­ros días de mas­cletà, aparte de los moti­vos ya cita­dos, sobre todo por las malas artes de RTVV. Que nos dejó sin poder dis­fru­tar en directo de la mas­cletà durante toda una semana. Recordé la clase de gen­tuza que son y el atajo de incom­pe­ten­tes que tie­nen en plan­ti­lla. Así que volví a mi deci­sión y no vi nada más sobre las Fallas.

Poco más que aña­dir. Siem­pre lle­varé den­tro esta fiesta, pero mien­tras no pueda dis­fru­tar de ella como es debido sólo me crea nos­tal­gia y pena, año tras año. Y no quiero que éste sea el recuerdo que per­ma­nece den­tro de mí de la mejor fiesta del mundo. Ya ven­drán tiem­pos mejores.

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