27/04/13

Va para quien bien pueda interesar

Estoy en una época sen­si­blona. Me con­si­dero una per­sona fuerte, y en oca­sio­nes bas­tante dura, pero ahora mismo muchas cosas me afec­tan. Tam­poco en un extremo; no todo me afecta, no voy llo­rando por la calle ni nada así. Sobre todo cosas del pasado, recuer­dos. De ahí el, por ejem­plo, no haber visto nada prác­ti­ca­mente de Fallas este año.

Y recuer­dos es lo que me ha traído el vídeo que mos­traré a con­ti­nua­ción; tanto bue­nos como malos, de todo hay. No todo lo que cuenta la can­ción se iden­ti­fica con­migo, pero sí bas­tante. Hay algu­nas cosas que me hicie­ron sufrir, mucho, y que pre­fe­ri­ría que no hubie­sen suce­dido nunca. Así que por ese motivo dejaré a la ima­gi­na­ción de cada cual pen­sar qué podría ser cierto en mi caso y qué no. Va para quien bien pueda intere­sar.

El vídeo y el tema es de JPe­li­rrojo, un cha­val al que quizá conoz­cáis de algún anun­cio de tele­vi­sión, y del que debéis saber que se ha puesto de moda ahora odiar cual­quier cosa que haga; sea buena o mala, eso da igual. No lo veo así; no lo con­si­dero justo. Lo conozco desde hace algún tiempo, tiempo más que sufi­ciente viendo casi su día a día por las redes socia­les y You­Tube, como para saber que esta­ría encan­tado si en algún momento nues­tros cami­nos se cru­za­ran y pudié­se­mos enta­blar una rela­ción de amis­tad. Y que de no ser él, gente como él es la que vale la pena tener a tu lado; no otra mucha gente que des­truye más que aporta.

Tene­mos muchas cosas en común, pero él no lo sabe. Me ha ayu­dado, de algún modo, a afron­tar este 2013 con más posi­ti­vismo y a hacer algu­nos cam­bios en mi vida de los cua­les no estaba orgu­lloso. Pero eso él tam­poco lo sabe. Quizá en algún momento pueda darle las gra­cias por las son­ri­sas que me haya sacado, aun­que él no sepa por qué. Por­que si de algo están car­ga­dos sus vídeos, sus men­sa­jes, y casi cual­quier cosa que hace es de posi­ti­vismo y afán de supera­ción. Eso ya sí lo sabe, aun­que quizá no hasta qué punto.

Mien­tras tanto, queda plas­mado en estas líneas. Y aquí va, para quien bien pueda intere­sar.

05/04/13

Talento en estado puro

Hace unos días me topé por el vasto mundo de You­Tube con un canal bri­llante. Una de esas per­las que rara vez se encuen­tran y que con­si­guen hacerte per­ma­ne­cer delante del moni­tor con cara de embo­bado, dis­fru­tando de un espec­táculo por el que, de poder, paga­ría por verlo en directo. Y gra­tis. Una per­sona que parece no haber mal­gas­tado su tiempo, y que me hace refle­xio­nar pues tiene mi misma edad y es evi­dente la dife­ren­cia entre nosotros.

Me refiero a Lind­sey Stir­ling (@LindseyStirling): una mujer impre­sio­nante que com­bina su habi­li­dad haciendo sonar el vio­lín, como si fuese el mis­mí­simo Apolo reen­car­nado y hacién­do­nos gozar con su talento, y su fle­xi­bi­li­dad y des­treza en danza clá­sica, logrando con ello figu­ras impo­si­bles para el común de los mor­ta­les mien­tras no deja de tocar su vio­lín en nin­gún momento.

Y como no podría ser de otra forma: la gente con talento se une a gente con talento sis­te­má­ti­ca­mente. No es sólo su genia­li­dad de la que pode­mos dis­fru­tar en su canal, sino tam­bién cola­bo­ra­cio­nes con otros enor­mes talen­tos —aun­que, para ser sin­cero, lo tie­nen difí­cil si me pongo a com­pa­rar— que pue­den traer­nos mara­vi­llas como el mejor cover de la can­ción Gre­nade de Bruno Mars que he visto en mi vida. Y creedme que es una can­ción que me encanta, y cuando una can­ción me gusta mucho lo pri­mero que hago es bus­car ver­sio­nes de la misma por You­Tube. Durante mucho, mucho tiempo.

Entre párra­fos he ido poniendo algu­nos de los muchos vídeos que exis­ten en su canal de You­Tube, pero no es mas que un ape­ri­tivo de todo el poten­cial que posee esta chica. Y que de con­se­guir que dis­fru­téis de su con­te­nido como lo con­si­guió con­migo seguro que no para­réis de repro­du­cir sus vídeos, uno tras otro, hasta que no quede nin­guno más por ver.

¡Dis­fru­tad!

18/03/13

El papel nunca morirá

Hace unos días me llegó este vídeo con el cual me siento bas­tante iden­ti­fi­cado; hace poco volví a escri­bir como hemos hecho toda la vida: con bolí­grafo y papel, y creedme si os digo que hasta me cos­taba. Escri­bía letras que no que­ría, en luga­res inco­rrec­tos… Pare­cía men­tira que hubiera apren­dido a escri­bir alguna vez.

El vídeo es un anun­cio de Le Tre­fle, una empresa fran­cesa de papel higié­nico. Y aun­que su uso del papel va por otro lado —mucho más esen­cial, qué duda cabe— hace plan­tearte que en oca­sio­nes, y lo remarco, toda­vía está bien uti­li­zar el papel; como toda la vida se hizo.

Otro día abriré el debate entre lo moderno o lo tra­di­cio­nal: papel o dis­po­si­ti­vos elec­tró­ni­cos. Hoy me con­formo con sacar una son­risa a quien pueda ver este vídeo.

22/11/12

The Script ft. will.i.am — Hall of fame

Yeah, You could be the grea­test, you can be the best, you can be the king kong ban­ging on your chest. You could beat the world, you could beat the war, you could talk to God, go ban­ging on his door. You can throw your hands up, you can be the clock, you can move a moun­tain, you can break rocks. You can be a mas­ter, don't wait for luck, dedi­cate your­self and you can find yourself…

Stan­ding in the hall of fame, and the world's gonna know your name, 'cause you burn with the brigh­test flame, and the world's gonna know your name, and you'll be on the walls of the hall of fame.

You could go the dis­tance, you could run the mile, you could walk straight through hell with a smile, you could be the hero, you could get the gold, brea­king all the records that thought never could be broke. Do it for your peo­ple, do it for your pride, never gonna know if you never even try. Do it for your counrty, do it for you name, 'cause there's gonna be a day…

When you're stan­ding in the hall of fame, and the world's gonna know your name, 'cause you burn with the brigh­test flame, and the world's gonna know your name, and you'll be on the walls of the hall of fame.

Be a cham­pion, be a cham­pion, be a cham­pion, be a cham­pion… On the walls of the hall of fame…

Be stu­dents, be tea­chers, be poli­ti­cians, be preachers, be belie­vers, be lea­ders, be astro­nauts, be cham­pions, be true see­kers. Be stu­dents, be tea­chers, be poli­ti­cians, be preachers, be belie­vers, be lea­ders, be astro­nauts, be champions…

Stan­ding in the hall of fame, and the world's gonna know your name, 'cause you burn with the brigh­test flame, and the world's gonna know your name, and you'll be on the walls of the hall of fame.

You could be the grea­test, you can be the best, you can be the king kong ban­ging on your chest. You could beat the world, you could beat the war, you could talk to God, go ban­ging on his door. You can throw your hands up, you can be the clock, you can move a moun­tain, you can break rocks. You can be a mas­ter, don't wait for luck, dedi­cate your­self and you can find yourself.

En esta época de cri­sis y de males­tar gene­ral nece­si­tá­ba­mos una can­ción así. En mi caso debe­ría apli­carme el cuento de esta can­ción siem­pre, no sólo ahora, pero esto es tema aparte. Para quie­nes no sepáis inglés reco­miendo que uséis un tra­duc­tor por­que lo mejor de esta can­ción, sin duda, es el men­saje, el posi­ti­vismo que trans­mite… acaba la can­ción y te sien­tes con fuer­zas para todo, aun­que no dure dema­siado el éxta­sis. Voy a poner en espa­ñol —tra­duc­ción libre— unos tro­zos de la can­ción para que os hagáis una idea de por qué me gusta tanto.

Sí, pue­des ser el más grande, pue­des ser el mejor, pue­des ser King Kong gol­peán­dote en el pecho. Podrías domi­nar el mundo, podrías parar las gue­rras, podrías diri­girte a Dios gol­peando en su puerta. Pue­des levan­tar las manos, pue­des ganarle tiempo al reloj, pue­des mover mon­ta­ñas, pue­des par­tir rocas. Pue­des ser el jefe, no espe­res la suerte, dedí­cate a ti mismo y te encontrarás…

De pie en el salón de la fama, y el mundo cono­cerá tu nom­bre, por­que bri­llas con luz pro­pia, y el mundo cono­cerá tu nom­bre, y esta­rás en las pare­des del salón de la fama.

Pue­des reco­rrer lar­gas dis­tan­cias, pue­des correr millas, pue­des ir directo al infierno con una son­risa, pue­des ser un héroe, pue­des con­se­guir el oro, batiendo todos los récords que todos pen­sa­ban que nunca podrían alcan­zarse. Hazlo por tu gente, hazlo por tu orgu­llo, ¿cómo vas a saberlo si nunca lo inten­taste? Hazlo por tu país, hazlo por tu repu­tación, por­que va a haber un día en el que estés… De pie en el salón de la fama […]

¿Qué os parece? Sim­ple­mente me encanta.

6 páginas