![[20/52] Nueva compañera de piso](http://blog.fjp.es/wp-content/uploads/instaweek-20-2013.png)
Como tengo la costumbre de poner las fotografías al inicio las líneas en plan gracioso que pueda escribir ahora sean inútiles, ya que sabréis de antemano quién es mi nueva compañera de piso. Otra opción sería haber puesto en este caso la fotografía al final, pero conociendo el comportamiento humano sé que, por instinto, cuando hubieseis visto algo referente a una compañera de piso habríais buscado la foto para saber quién era, sin siquiera leer estas líneas. Teniendo en cuenta eso, cambiar la foto de lugar me parece más inútil todavía que dejarla encima de estas líneas. Y eso he hecho.
Mi nueva compañera de piso ayudará a que mi dieta sepa un poco mejor. En casa la adoptamos siendo canija, aún no tenía hogar ni abundante refrigerio para aguantar una jornada de lo más estresante; siempre va perfumada, con una fragancia de agradable olor, y sin pedir ni un céntimo para el perfume de turno —a ver si me dice cómo lo hace—. Esta empeñada en crecer más y más alto, sus aspiraciones son evidentes, y en su caso se harán realidad. No como yo, que de pequeño quería crecer mucho —pasar de los dos metros— pero por más que me mojaba cuando llovía no lo he conseguido. Sobre todo: no se queja. Se conforma con lo que tiene y conforme es. Algo de lo que, por otra parte, muchos deberíamos aprender.
Y dicho esto, que quería escribir alguna tontería así ya que hace mucho que no escribo nada al margen de estas cosas, voy al tema de la semana, que es de lo que se trata esto.
Si te has cansado de leer ya, resumo: la semana ha sido una mierda. y no ha servido para que me motive en absoluto. Justo lo contrario de la pasada, por cierto. Así son las cosas. Esta semana dije que iba a ponerme las pilas caminando por la mañana, y lo hice. Aunque no literalmente, claro esta, me he matado caminando, caminando muy rápido quiero decir, esperando ver unos resultados en la báscula acordes al sacrificio que he estado haciendo. Por las dudas: mucho, para mi estado físico al menos. Y de mi amiga, esta semana un poco menos amiga, no he recibido una noticia a la altura…
Mi objetivo esta semana era alcanzar los cinco kilómetros. Y repito: a buena marcha. Para mí, ahora mismo, esto es: hacer cada kilómetro en unos 9 minutos, más o menos. No es que no pueda hacer cinco kilómetros caminando; y diez también podría dando un paseo, pero no es lo que quiero. Eso no me sirve, o no me sirve en la medida que espero para cumplir mis objetivos. Y pasan por quemar toda la grasa que me sobra y, con ello, ir rebajando peso. El lunes fue un primer intento, a ver qué podía hacer; no llegué a los cinco kilómetros, pero entraba dentro de lo esperado. El martes le dio al cielo por llorar y no salí… El miércoles no llegué tampoco a los cinco, pero metí más cuestas y terminé contento pese a ello. El jueves iba a llegar a los cinco kilómetros ya, como fuera, y en la práctica no había dado dos pasos y estaba con la lengua fuera, como un perro. Cosas que pasan a veces, pero me desanimé un montón. Y si a esto le sumo que ese mismo día es el que me peso y la noticia no fue la esperada…
Bueno, el viernes lo conseguí y pasé de los cinco kilómetros, sintiéndome bien, mucho mejor que el día anterior. Y miedo me da decir que esta próxima semana la idea es hacer todos los días esos cinco kilómetros, pero intentando mejorar el tiempo o al menos en algunas partes del trayecto sentirme mejor, más ligero. Pero como soy valiente ya veis que lo he dicho; sólo queda que el próximo domingo venga a contar que, a lo peor no fue como ahora espero o, quién sabe, a lo mejor fue incluso mejor de lo esperado.
Ya os contaré.