Mauricio Pellegrino, nuevo entrenador del Valencia CF
8/05/2012
No, mi intención no es informar de quién será el próximo entrenador del Valencia, eso lo sabemos desde el domingo; mi intención es opinar sobre el hecho en cuestión. Y como digo: sí, lo sabemos desde el domingo, pero hasta ayer a última hora no se hizo oficial. Y antes de opinar sobre una cosa probablemente cierta pero sin contrastar, esperé. Ya sabemos todos lo que pasa cuando la liga ha terminado —o está a punto de hacerlo—, si no recordemos: Luis García Plaza iba a ser el próximo entrenador del Valencia, el Consejo tenía claro que iba a ser Luis Milla, el contrato con Miroslav Djukic estaba firmado, Joaquín Caparrós venía al Valencia sí o sí, etc.
Para empezar, dejaré clara mi opinión respecto a la incorporación de el flaco: no, no me parece en absoluto una buena idea que Mauricio Pellegrino sea el próximo entrenador del Valencia.
Si los experimentos de alguien que entienda un mínimo de fútbol tienen bastantes probabilidades de no resultar lo efectivos que en un principio pudieran parecer, si esos experimentos los realiza Manuel Llorente, que de fútbol sabe lo mismo que yo de física cuántica, tenemos un problema. Y digo tenemos, excluyéndole, porque con el sueldo que cobrará mientras dirija el equipo lo que se dicen problemas estimo que pocos.
¿A quién se le ocurre fichar a un entrenador sin experiencia estando las cosas conforme están? Ya se hizo la prueba con Unai Emery, que aunque no tenía mucha experiencia como entrenador, algo sí tenía. Y todos sabemos qué pasó. El vestuario está descontrolado, cada uno hace lo que le da la gana. Eso hay que remediarlo pero creo que no será posible si la persona que deberá hacerlo es Pellegrino.
Muchos de mis pensamientos están plasmados en este artículo que me pareció estupendo. Y del cual extraeré unas ideas que me parecieron muy buenas.
Una vez más hacemos una apuesta, y muy arriesgada, jugamos a la lotería con un entrenador que viene a aprender y no a enseñar, al que se le da una oportunidad que no ha demostrado merecer en ningún equipo, que lleva una 'L' mayor si cabe a la que llevaba Unai, que por supuesto, aun teniendo pocos, tenía más méritos que el 'Flaco' para dirigir al VCF. Es inadmisible, es decepcionante, es más de lo mismo, peor incluso.
Lo único que se conoce de este hombre es su época como jugador, como entrenador absolutamente nada. Lo único que le avala es haber sido segundo entrenador de Rafa Benítez en la Premier League con el Liverpool y en la Serie A con el Inter de Milán. Es cierto que la figura de segundo entrenador en la Premier League es bastante más importante que la de segundo entrenador en ésta, nuestra liga. Pero con eso y todo, sigue sin ser responsable de todas las decisiones y directrices, como sí tendrá que hacer ahora. Sólo el tiempo podrá decirnos si es un cargo que le viene grande o no, pero quizá cuando conozcamos este detalle ya sea demasiado tarde.
Además, que conozca Valencia y el VCF se vende como un plus…JA, me río yo del plus! No señores, es un handicap, y muy serio. A Pellegrino le van a querer mangonear desde el mismísimo primer día que pise Valencia como nuevo entrenador del VCF. Muchas de las 'amistades' que dejó aquí, y lo entrecomillo porque de amistades tienen poco y sí de aduladores interesados, le van a querer influir, manejar y dirigir sin asomo de vergüenza, y mucha personalidad tendrá que demostrar el 'Flaco' para saber desprenderse de ellos y tomar decisiones con objetividad y según su propio criterio y no el que le impongan sin que se dé cuenta, o dándose y tragando, que es peor. Dificil lo tiene siendo Pellegrino, si fuera Capello no tengo dudas que lo haría sin problemas, pero él…
Está claro que Llorente se ha decantado por el fichaje de Mauricio Pellegrino siguiendo su política de no tener nadie en el club que pueda plantarle cara o poner objeciones a sus instrucciones; aunque no sean las correctas, es lo de menos. Lo importante es que él lleve en todo momento la batuta de mando. Si no que se lo pregunten a Benítez.
Los viejos conocidos de Pellegrino le traicionarán; empezando por el presidente y terminando por jugadores como David Albelda, que recurrirán al amiguismo para que en todo momento se haga lo que a ellos les parezca oportuno. Amén de los medios de comunicación, que ya le conocen, e intentarán mangonear de todas formas posibles.
Ojalá me equivoque y tenga que tragarme mis palabras, me daría mucha alegría, de verdad. Pero me temo que no va a ser así. ¿Volveremos a los tiempos donde era difícil que un entrenador se llegara a comer los turrones en Valencia? Nunca he sido partidario de Unai Emery —de hecho me cae fatal, de verdad— pero ojalá no tengamos que suplicar su vuelta.
Los experimentos en el laboratorio y con gaseosa, por favor.










