02/06/14

Juancar se jubila

Juan Crlos I abdica

Rompo mi silen­cio por estos lares, ¿qué mejor momento que éste para hacerlo? ¡Ha tenido que abdi­car un rey para encon­trar un pre­texto! Abdi­car, por cierto, qué bonita pala­bra. Pare­cía que en este país no la íbamos a emplear jamás con tin­tes de noti­cia de última hora; tan sólo en los sue­ños de algu­nos. Cuando esta mañana se fil­tró el con­te­nido de la rueda de prensa de Rajoy —sin tele­vi­sio­nes de plasma mediante, ¡ojo!— lo pri­mero que me vino a la cabeza fue: «a estos prin­gaos se la ha colado El Mundo Today con una noti­cia falsa». Pero no, era verdad.

Con toda pro­ba­bi­li­dad será Felipe VI el nuevo rey de España. Quiero decir: se prevé que ese será su nom­bre ele­gido; está claro que quien suce­derá el trono será el actual Prín­cipe de Astu­rias. En Valen­cia no sole­mos lle­var­nos dema­siado bien con los reyes lla­ma­dos Felipe; el último nos chu­rrascó Xàtiva y toda­vía per­ma­nece col­gado boca­bajo su retrato en estas tie­rras, pero ese es otro tema.

O la men­ta­li­dad de los Bor­bón ha cam­biado mucho con el paso de las gene­ra­cio­nes, o éste será el rey de España sin que nin­guno de noso­tros ten­ga­mos la liber­tad de opi­nar si nos parece bien o no. Meto esta frase aquí con el único obje­tivo de cap­tar la aten­ción de Pablo Igle­sias, si es que está leyéndome.

El con­cepto que tengo del prín­cipe Felipe es bas­tante ale­jado del que tengo de su padre. Opuesto, tal vez. Y tam­bién puedo equi­vo­carme, claro, pero creo que es lo sufi­cien­te­mente inte­li­gente como para que una de las pri­me­ras cosas que haga cuando le cedan el trono sea con­vo­car el refe­rén­dum que muchos ansían; incluso aque­llos que no van a votar para pro­tes­tar con­tra el sis­tema. Aun­que eso de sis­tema ya quedó anti­cuado; ahora se llama casta. Lla­madme iluso, pero creo —y creo que tam­bién él lo cree— que aun­que hayan unos cuan­tos que recla­men la repú­blica siguen siendo una mino­ría muy rui­dosa, y en caso de refe­rén­dum la monar­quía gana­ría en España por goleada. Y más si es el pró­ximo rey quien pro­pone que se vote. Sea como sea, ésta sería la única forma que ten­dría de reinar en paz, sin que nadie esté incre­pán­dole que está puesto a dedo. Yo al menos pre­fe­ri­ría dejar de reinar que pasarme cada día del resto de mi vida aco­sado por la gente en la calle y por los medios en tele­vi­sión, radio y prensa; ade­más, siem­pre será mejor que lo recuer­den por ser el monarca que quitó su culo del trono con­vo­cando un refe­rén­dum, a que lle­gado el momento en que los par­ti­dos polí­ti­cos en pro del refe­rén­dum tomen un poder más rele­vante del que hoy en día tie­nen, ese refe­rén­dum sea impuesto y salga por la puerta de atrás por­que la gente para enton­ces esta­ría bas­tante más que­mada que ahora.

Eso sí: reco­miendo pen­sar bien qué se desea. Por­que todo eso de la repú­blica es muy bonito hasta que nos cuen­tan que el pre­si­dente de la repú­blica puede ser Mariano Rajoy y el segundo al mando puede ser Gallar­dón. Por­que que­ri­dos ami­gos, por mucho que os cuen­ten desde el par­tido de turno, una repú­blica no tiene por qué ser de izquier­das. Y aun­que ahora mismo la mayo­ría abso­luta no la tiene el PP, en las últi­mas elec­cio­nes toda­vía le sobra­ron votos al señor Mariano para ganar­las. ¿Estáis segu­ros de que que­réis que vues­tro máximo repre­sen­tante sea Rajoy?

Algu­nos diréis, como bue­nas men­tes adoc­tri­na­das: ¡pero es que la Casa Real es un des­pil­fa­rro eco­nó­mico bru­tal! Y para abri­ros los ojos recu­rro a esta noti­cia de La Sexta (04/​11/​2013) donde ana­li­zan los pre­su­pues­tos gene­ra­les des­ti­na­dos a la monar­quía y donde se com­pa­ran con otros paí­ses repu­bli­ca­nos. Y vemos que la monar­quía nos cuesta a los espa­ño­les 7,9 millo­nes de euros anua­les; pero tam­bién que la repú­blica fran­cesa cuesta 103 millo­nes de euros y que la ita­liana cuesta 228 millo­nes de euros. Parece que no es todo tan bonito como lo pin­tan algunos.

Ahora salid a las calles con vues­tra ban­de­rita tri­co­lor; que los mis­mos que deci­di­rán quié­nes son los cabeza de lista de cada par­tido en una hipo­té­tica repú­blica son los mis­mos que lo serán o no. Y pre­ci­sa­mente tam­bién son los mis­mos que pla­nean un gran pacto entre PP y PSOE para las elec­cio­nes gene­ra­les en caso de que algún par­tido mino­ri­ta­rio ponga en peli­gro sus valio­sos esca­ños. ¿De ver­dad pen­sáis que habrá rege­ne­ra­ción polí­tica en esa ter­cera repú­blica que muchos ansiáis?

¡Ay, almas de cántaro!

28/04/14

2014 no está siendo demasiado fructífero para mí

Y digo que no está siendo dema­siado fruc­tí­fero más por con­des­cen­den­cia que otra cosa, por­que la reali­dad es que no lo está siendo nada. No que­ría escri­bir, pero supongo que nece­sito desahogarme.

En enero fan­ta­seaba con mis obje­ti­vos para 2014; lle­gando a 2014 desde un 2013 que me colmó en satis­fac­cio­nes. A estas altu­ras podría barrun­tar ya que 2014 será la cara opuesta a 2013; en todo lo que llevo de año toda­vía no he hecho un pro­greso digno de rese­ñar. Hace tiempo que no busco pro­gre­sar cuando corro, sino sim­ple­mente sen­tirme bien y poder correr durante un tiempo sin mal­de­cir el momento en que me calcé las zapa­ti­llas; hace tanto tiempo que no salgo de casa y vuelvo con una son­risa que ni recuerdo cuándo fue la última vez.

Antes recuerdo que no exis­tía el momento en que pasaba por mi cabeza la típica frase: «mañana salgo a…»; sim­ple­mente lle­gaba ese día y salía. Por cos­tum­bre, por iner­cia. Me cal­zaba las zapa­ti­llas o me subía en la bici y a tirar, sin más preo­cu­pa­cio­nes. Ahora sé que no podré, y antes siquiera de ponerme la ropa pienso en que vol­veré a casa peor de lo que me fui al no sen­tirme capaz de hacer nada y la mayo­ría de veces ni salgo; aun­que peor es la vez que me atrevo a salir y se con­fir­man mis pen­sa­mien­tos. Cada día que no hago nada es una decep­ción; una más que va acu­mu­lán­dose a una gran mon­taña que he ido construyendo.

Muchas veces dije la frase: «lo que el deporte te da, el deporte te lo quita»; al igual que tiene el poder de hacerte sen­tir bien, de creer que pue­des con­se­guir lo que te pro­pon­gas, de ele­varte sobre ti mismo y lle­gar a pen­sar que estás hacién­dolo incluso mejor de lo que real­mente estás hacién­dolo, de con­for­marte con cual­quier pro­greso por­que a fin de cuen­tas es un pro­greso que has tenido que tra­ba­jar y que currár­telo… tam­bién tiene el poder, cuando no lo haces, de sen­tirte hecho una mierda, de verte mal, de creer que estás en peor forma de lo que real­mente estás, de no con­fiar en ti mismo en defi­ni­tiva. Y eso creo que es lo peor: la con­fianza. Cuando crees que pue­des hacer algo, cuando con­fías en ti mismo, cos­tará más o menos pero hay al menos una posi­bi­li­dad de con­se­guirlo; cuando ni siquiera tú mismo con­fías en que vas a poder hacerlo no hay nin­guna posibilidad.

Y en esas me encuen­tro. Sin fuer­zas, sin ilu­sión, sin confianza…

Por más que vea vídeos como el de arriba, que son muy moti­va­do­res y en otro momento con­se­gui­rían un efecto explo­sivo en mí, ahora no puedo más que sen­tir envi­dia y un ápice de ilu­sión, hasta que la reali­dad vuelve a darme en las nari­ces y veo como estoy en reali­dad. Y las malas noti­cias y el mal rollo a dia­rio tam­poco es que con­tri­bu­yan mucho a que todo esto pase… que a fin de cuen­tas supongo que todo son rachas. Aun­que ésta está pudiendo conmigo.

Odio tener lás­tima de mí mismo.

14/04/14

Esto también es deporte

Rompo mi letargo en este blog para no decir nada y apro­ve­char para que otros lo digan por mí. Por­que hoy ama­necí sin cono­cer qué es y qué fue el Equipo Hoyt y mi amigo Car­los com­par­tió por Face­book un vídeo que me dejó sin pes­ta­ñear durante todo el tiempo que duró el mismo.

La entrada de la Wiki­pe­dia no está dema­siado actua­li­zada, por lo que me remito a las esta­dís­ti­cas de su página web para mos­trar estos núme­ros. Más de 1000 even­tos depor­ti­vos par­ti­ci­pa­dos; entre los cua­les des­taco: 247 triatlo­nes —7 de ellos con dis­tan­cia de medio Iron­man y 6 de ellos de dis­tan­cia Iron­man—, 22 duatlo­nes, 70 mara­to­nes y 94 medias mara­to­nes. En el enlace tenéis tam­bién el resto de pruebas.

En cual­quier otro caso me hubiera pen­sado bas­tante si com­par­tir este vídeo, por­que la cali­dad es pésima y no encon­tré nin­gún otro con mejor cali­dad, pero creo que en este vídeo esas minu­cias pier­den sen­tido; lo único que nos queda es admi­rar las capa­ci­da­des de nues­tros seme­jan­tes y disfrutar.

Este es el equipo Hoyt; Dick y Rick Hoyt. Padre e hijo.

Cuando nos hablan de deporte quizá lo que nos venga a la cabeza sean las gran­des ligas de fút­bol, balon­cesto o béis­bol, los gran­des tenis­tas, depor­tis­tas del mundo del rally, la Fór­mula 1, Moto GP… A fin de cuen­tas, en ese deporte lo único que importa es el dinero que gene­ran los teles­pec­ta­do­res; si la audien­cia baja, los patro­ci­na­do­res cie­rran el grifo y adiós. Esto tam­bién es deporte; del que se siente, del que emo­ciona, del que merece cada aplauso que suene a su paso. Sim­ple­mente no podía per­mi­tir que cual­quiera que esté a mi alcance se vaya esta noche a dor­mir sin cono­cer esto.

03/03/14

Para RTVE los valencianos somos españoles de segunda

Para RTVE los valencianos somos españoles de segundafoto de Luis PF

Cuando pensé en escri­bir este artículo mi nivel de cabreo era des­co­mu­nal; enton­ces no se espe­raba siquiera que pudié­ra­mos ver nin­guna de las tra­di­cio­na­les mas­cle­tàs que se dis­pa­ran del 1 al 19 de marzo en la Plaza del Ayun­ta­miento a las 14:00h por la tele­vi­sión de todos los espa­ño­les; los que vivi­mos en Valen­cia está­ba­mos cubier­tos tanto por Levante TV como por Medi­te­rrá­neo TV, que emi­ti­rán entre ambas la tota­li­dad de los actos que hasta el año pasado podía­mos seguir mediante la ya difunta RTVV.

Las cosas cam­bia­ron, a mejor; pero no todo lo que cabría espe­rar. De lunes a vier­nes RTVE retrans­mi­tirá por TVE1, durante el corte terri­to­rial las mas­cle­tàs del medio­día; esto quiere decir que las que caen en fin de semana no les impor­tan, y tam­bién que sólo ten­drán acceso a ellas quie­nes resi­dan en la Comu­ni­dad Valen­ciana. Y en cuanto a la ofrenda flo­ral será el pro­grama España Directo quien se encar­gue de ir ofre­ciendo cor­tes retrans­mi­tiendo en directo, bajo su cri­te­rio per­so­nal, los mejo­res momen­tos —o los más impor­tan­tes— de ambos días. Es lo más sub­je­tivo que leí en mi vida, por­que en cuanto a la ofrenda se refiere, el momento más impor­tante para cada valen­ciano es dife­rente; gene­ral­mente suele coin­ci­dir con el paso de la comi­sión a la que per­te­ne­cen, la de su barrio, o la de algún alle­gado. Ima­gino que en este caso serán única­mente las comi­sio­nes impor­tan­tes para Rita Bar­berá. Cul­mi­na­rán su pro­gra­ma­ción espe­cial con la cremà, el día 19, que la retrans­mi­ti­rán como cada año han hecho siguiendo en directo la falla de la Plaza del Ayun­ta­miento y las fallas gana­do­ras de los pri­me­ros pre­mios en monu­men­tos infan­ti­les y grandes.

Cuando te pones a cubrir un evento de este cali­bre, no te que­des a medias; o lo haces bien o mejor no lo hagas. ¿Qué es la pan­to­mima esa de hacer la pro­gra­ma­ción espe­cial durante la des­co­ne­xión terri­to­rial? ¿Esto acaso sig­ni­fica que RTVE con­si­dera que las fallas sólo son impor­tan­tes para los valen­cia­nos? Les recuerdo que son cono­ci­das a nivel mun­dial, y que impul­san la más que per­ju­di­cada «Marca España» allende los mares. Y no será por­que no tie­nen capa­ci­dad, medios, y expe­rien­cia. Sólo hay que echar un ojo al segui­miento que hacen de los san­fer­mi­nes; una fiesta en la que alguien sale herido en el mejor de los casos, y que a cuyos per­so­na­jes prin­ci­pa­les, los toros que no sólo aca­ban heri­dos sino tam­bién tor­tu­ra­dos, nadie les pre­guntó si les pare­cía bien que madru­ga­ran para echarse unas carre­ras y que por la tarde les die­ran mata­rile en el redil.

Que los safer­mi­nes son cono­ci­dos a nivel mun­dial nadie lo puede dis­cu­tir, más allá de que sea algo con lo que comul­gues o no. Pero que las fallas tam­bién lo son, tam­poco. A jui­cio de cada cual queda dis­cer­nir si las fallas son más o igual de impor­tan­tes que los san­fer­mi­nes, pero desde luego de nin­guna forma lo son menos.

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